AGILE es una cultura, no un pasatiempo

 Continuamente me tropiezo con empresas que me cuentan que han implantado AGILE.

Con gran entusiasmo me explican que desde que acabaron la formación en AGILE realizan reuniones diarias, crean tableros Kanban y trabajan en sprints de dos semanas.

Se me queda cara de tonto - más de la que ya tengo - cuando les escucho explicarme todo eso, mientras, en paralelo, y tras unas pocas horas con el equipo de dirección, compruebo que carecen de la más mínima confianza en sus empleados, que no existe la más mínima voluntad de colaboración entre áreas, o que los propios directivos tienen miedo a cuestionar las decisiones de su CEO, porque están convencidos de que si lo hacen, corren peligro.

AGILE requiere crear un ambiente de trabajo en el que el cuestionamiento, la experimentación y el aprendizaje continuo sean parte del día a día, donde el liderazgo habite en toda la organización y nadie tenga miedo a reconocer errores, cuestionar el statu quo y proponer soluciones.

AGILE no es algo que puedas comprar e implantar en tu organización de un día para otro.

AGILE es una cultura, una forma de pensar y de actuar que debe permear cada rincón de la empresa, desde el CEO, hasta el último empleado.

Así que, si ocupas una posición ejecutiva en una empresa que ha implantado AGILE o está en ello, te insto a reflexionar sobre esto.

¿Estás dispuesto a desafiar estructuras jerárquicas obsoletas y promover un ambiente de confianza y experimentación continua?.

Si no lo estás, estás tirando el dinero.

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