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Mostrando entradas de febrero, 2024

¿Sientes la necesidad de vengarte de tu jefe?

Dicen que los líderes son aquellos que nunca cometen errores, que siempre tienen respuestas impecables y soluciones infalibles a todos los retos y problemas a los que se enfrentan. Desde hace siglos los humanos nos hemos instalado en la cultura del perfeccionismo, creando un modelo social y educativo que inculca que el más mínimo error será visto como un fracaso. Desde pequeños, nuestras familias y las personas de nuestro entorno más cercano se esfuerzan por enseñarnos que, en la vida, conviene mantener una imagen intachable, ocultando nuestras debilidades y mostrando al mundo exclusivamente nuestras fortalezas, ya que de lo contrario, seremos víctimas de la estigmatización y nos tildarán de perdedores. Crecemos en un baile de máscaras y apariencias, en el que, de tanto fingir, terminamos perdiendo de vista la verdadera esencial de nuestra existencia: evolucionar continuamente. Y claro, esa educación sólo contribuye a desarrollar personas carentes de humildad. Humanos que, cuando llega...

Del miedo y los enemigos que nos rodean

  Muchas empresas confunden promover la diversidad, equidad e inclusión, con contratar a todos los empleados con un mismo perfil homogéneo y decir que los tratan a todos igual. La mayoría de empresas se hacen trampas al solitario, contratando a personas que encajan perfectamente en un molde preestablecido, y siguiendo criterios de homogeneidad que socavan los principios de la diversidad, equidad e inclusión. El verdadero poder de la diversidad radica en la capacidad de desafiar nuestras mentalidades y explorar nuevas formas de pensar y hacer las cosas. Se trata de crear un entorno de trabajo que valore y respete las diferencias individuales, donde cada voz sea escuchada y donde todos tengan las mismas oportunidades de crecimiento y desarrollo, más allá de su raza, género, orientación sexual, religión o capacidad. No se trata solo de celebrar la diversidad, la equidad y la inclusión en fechas especiales, cambiando el logo o suscribiendo discursos huecos. Debemos fomentar una cultura...

Cómo es un líder genuino

  Un líder genuino es aquel que abandona la retórica hueca y se enfoca en actuar con coherencia en cada decisión. Un líder genuino asume las consecuencias de sus elecciones y se asegura de no prometer en vano. Las palabras de un líder deben ser eco de sus actos, y sus actos la materialización de sus compromisos. El problema es que en el mundo actual los discursos grandilocuentes y las promesas deslumbrantes se han convertido en moneda de cambio habitual, mientras que la integridad y la coherencia parecen relegadas a un segundo plano. El liderazgo es mucho más que una declaración de intenciones. Requiere congruencia. No se trata sólo de hablar de valores y principios, de servicio y propósito, sino de vivirlos en cada paso que se da, de ser un ejemplo de coherencia en este mundo de cartón-piedra en el que resulta tan fácil hacer promesas y tan difícil encontrar a alguien que las cumpla. Las palabras son efímeras, son las acciones las que dejan una huella para siempre en la mente de q...

AGILE es una cultura, no un pasatiempo

  Continuamente me tropiezo con empresas que me cuentan que han implantado AGILE. Con gran entusiasmo me explican que desde que acabaron la formación en AGILE realizan reuniones diarias, crean tableros Kanban y trabajan en sprints de dos semanas. Se me queda cara de tonto - más de la que ya tengo - cuando les escucho explicarme todo eso, mientras, en paralelo, y tras unas pocas horas con el equipo de dirección, compruebo que carecen de la más mínima confianza en sus empleados, que no existe la más mínima voluntad de colaboración entre áreas, o que los propios directivos tienen miedo a cuestionar las decisiones de su CEO, porque están convencidos de que si lo hacen, corren peligro. AGILE requiere crear un ambiente de trabajo en el que el cuestionamiento, la experimentación y el aprendizaje continuo sean parte del día a día, donde el liderazgo habite en toda la organización y nadie tenga miedo a reconocer errores, cuestionar el statu quo y proponer soluciones. AGILE no es algo que pu...

De cómo florece el talento

  Uno de los retos más complejos a los que se enfrentan las empresas hoy es el de crear un entorno en el que los empleados sientan la confianza y cuenten con las oportunidades para revelar y desarrollar su talento. Según los resultados de diferentes encuestas, 6 de cada 10 empleados no logra desarrollar su talento potencial por temor de expresar sus habilidades y conocimientos, ya que perciben que no están en un ambiente seguro para asumir riesgos o explorar nuevas ideas. Casi la mitad de los encuestados afirman sentir temor a la posible reacción de sus jefes, ya que piensan que se podrían sentir amenazados y tomar represalias contra ellos si llegan a considerarles potenciales "rivales" capaces de ocupar su puesto. Lo triste de todo esto es que ese miedo no es infundado, sino producto de una cultura empresarial que fomenta ese temor e incentiva una competencia insana entre jefes y empleados. Sí trabajas en RRHH o si ocupas una posición de liderazgo y te lamentas por no ser ca...

El impacto en la sociedad como éxito empresarial

  Uno de los errores más comunes que cometemos es evaluar la calidad de una empresa a partir de sus beneficios económicos. La rentabilidad financiera no es necesariamente un indicador del valor real de una empresa. Una gran empresa es aquella que busca mejorar la calidad de vida y el bienestar de la comunidad donde se encuentra. Es decir, que tiene como propósito generar riqueza no solo para sus accionistas, sino para el conjunto de la sociedad en la que opera y de la que obtiene sus beneficios. La generación de riqueza no consiste en repartir dividendos, sino en invertir en la formación de los trabajadores, en la implementación de tecnologías más eficientes, que nos hagan la vida más fácil a todos, y en la adopción de prácticas responsables con el medio ambiente, y todo ello, a través de modelos de toma de decisión que incluyan no solo criterios de retorno económico, sino también criterios éticos. Así que, no nos confundamos. El éxito empresarial no se mide sólo por el balance fin...

Sobre el autoliderazgo y cómo aplicarlo

  Una de las situaciones más paradójicas que se pueden observar en un gran número de empresas hoy es la que se produce cuando, por una parte, RRHH le dice a los empleados que desean que desarrollen su autoliderazgo, pero, por otra parte, la alta dirección se niega a otorgarle a esos mismos empleados la más mínima flexibilidad y autonomía para que puedan ejercer ese autoliderazgo. Cuando hablamos de autoliderazgo en el trabajo nos referimos a la capacidad de una persona para liderarse a sí misma en el ámbito laboral, es decir, tener el control y la responsabilidad de su propia conducta y desempeño sin la necesidad de ser supervisado constantemente. Un empleado con un alto nivel de autoliderazgo sabe cuando debe apretar más y cuando puede levantar el pie del acelerador y tomarse un respiro. Pero claro, para que un empleado pueda desarrollar y practicar ese nivel de autoliderazgo debemos comenzar por permitir que gestione su tiempo de manera flexible, además de dotarle de un cierto gr...

¿Has oido hablar de la "corporatocracia"?

Durante las últimas décadas estamos asistiendo, impasibles, a la instauración de la corporatocracia. La corporatocracia es un nuevo sistema socioeconómico en el que las grandes corporaciones tienen un poder desproporcionado sobre la toma de decisiones e influyen, a su gusto, en la política pública, en detrimento de los intereses de los ciudadanos y del planeta. El principal problema que genera este modelo es que multiplica rápidamente la brecha entre ricos y pobres, y tiende a limitar la competencia y lastrar el progreso social. Paradójicamente, la mayoría de la población asiste anestesiada a este cambio de modelo, aceptando, e incluso defendiendo, que el crecimiento económico es la panacea para todos los males de la sociedad moderna. La gran mayoría de la población no es consciente de cuanto poder y riqueza están acumulando unos pocos propietarios de unas pocas empresas, ni parece interesada en adquirir la más mínima conciencia acerca de esto. Como dijo el economista, empresario, escr...

¿Fracasado? Ni de coña.

  a mayoría de nosotros elude el encuentro con el fracaso. Tememos ser juzgados, tememos decepcionar a los demás. Nos aferramos desesperadamente a la imagen de perfección y triunfo permanente que hoy se exige para ser aceptado por la sociedad. Proyectamos la ilusión de una vida sin errores ni tropiezos, como si fuese posible. El fracaso, tan demonizado por muchos, es en realidad nuestro mejor maestro. Nos enseña lecciones incómodas, nos hace entender que la vida es un camino de exploración y descubrimiento constante. Cada tropiezo, cada desvío inesperado, nos guía hacia nuevas sendas, hacia nuevos horizontes. Pero solo aquellos que se atreven a abrazar el fracaso con valentía y humildad, son capaces de aprovechar toda la sabiduría que en él se esconde. El liderazgo se forja en los momentos de desafío, cuando nuestras aspiraciones se ven amenazadas por la adversidad. Es en esa lucha donde brotan todos nuestros talentos, donde aprendemos a adaptarnos y a reinventarnos. Cada caída es ...

De cómo quemar a un mando intermedio

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  Durante muchos años fui mando intermedio. Es decir, el intermediario, el mensajero, el eslabón entre la alta dirección y los profesionales que conforman la base de la pirámide. Como mando intermedio tu labor es coordinar la ejecución de los planes que te son impuestos por las "cabezas pensantes", pero ¿Qué ocurre cuando esos planes van en contra de tus principios, de tus convicciones más profundas? El temor a perder la fuente de sustento y la seguridad, empuja a millones de mandos intermedios cada día hacia la sumisión y el conformismo. Se convierten en peones del tablero corporativo donde los intereses económicos priman sobre los valores humanos. Su voz se apaga, sus ideales se desvanecen y se convierten en un engranaje más de la maquinaria. Si un mando intermedio no cuenta con:  La capacidad como líder  La integridad con respecto a sus valores  Los resultados que le avalen a la hora de cuestionar  El apoyo de "padrinos" que le protejan  El apoyo de su e...

¿Se aprende de los errores?

  A lo largo de nuestras vidas, estamos destinados a cometer errores. Incluso los mejores pintores aprenden a través de los trazos erráticos y las pinceladas imperfectas. Gracias a ellos terminan mejorando su arte. Algunos pueden ver los errores y defectos como algo negativo, como un signo de debilidad, sin embargo es precisamente en esos momentos de vacilación y vulnerabilidad donde se revela nuestra humanidad y autenticidad. En estos instantes, forjamos nuestra identidad y aprendemos a valorar el verdadero alcance de nuestras capacidades. Es tu elección reconocer y aceptar tus imperfecciones, y encontrar en ellas el potencial para el crecimiento y la autorrealización, o negarte a aceptarlas. En mi opinión, y experiencia, aceptar nuestras manchas y trazos erráticos no significa resignarse a la mediocridad, sino aprender a valorar y aprovechar cada experiencia, por difícil o incómoda que sea. La vida, como una obra de arte, es un proceso constante de experimentación, de ensayo y er...

De los microsesgos empresariales

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  3 de los sesgos más habituales y desapercibidos en la jerga empresarial son:  Recursos humanos: Al calificar a los empleados como "recursos humanos", las organizaciones demuestran una escasa sensibilidad con lo humano. Tratar a lo empleados como meros instrumentos, comparables a una impresora o un archivador, que sirven, exclusivamente, para cumplir objetivos empresariales, es un reflejo de la falta de empatía con las personas y su valor.  Retención de talento: El término "retención de talento" es otro magnífico ejemplo de cómo las empresas confunden la necesidad de mostrar afecto y reconocer la contribución de sus empleados, con la obligación de mantener cautivos a aquellos profesionales que producen más. Fomentar el crecimiento e incentivar el desarrollo de las personas, tiene poco que ver con "retener" y mucho con "fidelizar".  Habilidades blandas: Finalmente, llegamos a uno de los términos más contradictorios de la jerga empresarial, el de ...

Autoliderazgo. Sus mentiras y sus verdades.

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  Ser un buen líder implica no sólo saber cómo inspirar y guiar a los demás, sino también ser capaz de liderarse a uno mismo. Si le pides a 1000 personas que se autoevalúen en términos de autoliderazgo, 999 te responderán que su capacidad para liderarse a sí mismos es entre alta y muy alta. Es fácil caer en esa trampa del autoengaño y pensar que dedicar tiempo a desarrollar el autoliderazgo es una pérdida de tiempo. Sin embargo, un auténtico líder es consciente de sus limitaciones y defectos y sabe que siempre hay margen para aprender algo nuevo y mejorar su actual versión de si mismo. Un buen líder practica la autoconciencia, la autodisciplina y la autodeterminación, que son la base del autoliderazgo.  La autoconciencia implica estar en sintonía con nuestras emociones, pensamientos y acciones. Es importante tomarnos el tiempo para reflexionar sobre nuestras imperfecciones, así como en nuestras fortalezas.  La autodisciplina es la capacidad de mantenerse enfocado en nuest...

¿Eres parte de una cultura tóxica?

  Es fundamental acabar con las culturas tóxicas en los lugares de trabajo. Las culturas tóxicas se manifiestan de muchas maneras: Desde el acoso y la intimidación, hasta la exigencia de compromisos que van mucho más allá de lo aceptable, pasando por la precariedad, la competencia desmedida o el estrés continuo. Y lo peor de todo es que este tipo de cultura no solo afecta a la salud mental y física de los empleados, sino que tiene un impacto tremendamente negativo en la productividad y la rentabilidad de la propia empresa. Por eso, la recomendación de acabar con las culturas tóxicas no es una moda o un capricho de unos pocos, sino que resulta fundamental para todos, ya que la salud y el bienestar de los empleados están intrínsecamente relacionados con el éxito de cualquier negocio. Si lideras el área de RRHH o si ocupas una posición de liderazgo, te recomiendo que prestes atención a las necesidades de tus empleados y que trabajes para crear una cultura de confianza, seguridad y res...

Empleador no está obligado a renovar el contrato a término fijo de trabajadores aforados

  La Corte Suprema de Justicia tuteló el derecho fundamental al debido proceso de una empresa vulnerado por un tribunal superior que la condenó a reintegrar en el cargo a un trabajador que hacía parte de la junta directiva de un sindicato, pese a que el contrato laboral había expirado porque se cumplió el término fijo pactado. La Sala resaltó que en este caso el tribunal incurrió en un defecto sustantivo, en tanto aplicó erradamente el precedente jurisprudencial sentado por la Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia  en torno al fuero sindical  en los contratos a término fijo, por lo tanto, no se configuró un despido discriminatorio. Se precisó que tratándose de contratos a término fijo la garantía de estabilidad laboral que se le brinda al trabajador con fuero sindical no puede extenderse más allá del vencimiento del plazo fijo pactado. Así las cosas, no se requiere autorización previa para terminar el contrato de aquellos aforados a quienes se les finalice e...

Los empleados tóxicos existen, como los jefes.

  Una de las cosas que más me recriminan muchos empresarios y ejecutivos es que en la gran mayoría de mis publicaciones subrayo las malas prácticas de muchos jefes, pero incido muy poco en los empleados tóxicos, que también existen. Y es cierto, pero me parece la excusa de alguien que no es plenamente consciente de cuál es la responsabilidad de un líder. Si en una empresa, 8 de cada 10 empleados se sienten involucrados, valorados y no tienen temor a expresarse, no hay lugar para empleados tóxicos. Son los mismos miembros del equipo los que, con su ejemplo, establecen estándares y si alguien no cumple, simplemente lo terminan apartando del grupo. El problema surge cuando en una empresa, 8 o más de cada 10 empleados no se sienten conectados, ni respetados, ni apreciados por su labor. Cuando promueves la competencia insana e incentivas la desconfianza. Por eso, cada vez que alguien me escribe diciendo: "Jordi, solo criticas a los jefes malos, ¿Qué hay de los empleados tóxicos?",...

El líder en la calma y en la tormenta

  Ser líder no es tarea fácil, especialmente cuando enfrentas situaciones adversas que ponen a prueba tus verdaderas virtudes y habilidades. En momentos de calma y prosperidad, cualquier persona puede hacerse llamar líder y presumir de posición. Sin embargo, es en momentos de adversidad cuando se pone a prueba nuestra verdadera capacidad de liderazgo. Es fácil liderar cuando todo va bien. Pero ¿qué sucede cuando se presenta una tormenta? En esos momentos, es cuando realmente se necesita un líder que tome el timón y nos transmita la calma necesaria para salir de ella sanos y salvos. Es en las dificultades cuando se conoce a los líderes. Es ahí, cuando todo va mal, donde se valida la verdadera coherencia de esos discursos maravillosos y aquellas fantásticas promesas que rezaban en la web corporativa de la empresa. Si aspiras a convertirte en líder, prepara la nave, la tripulación y a ti mismo para navegar en aguas turbulentas. No te vengas arriba cuando el viento sopla de popa.

El liderazgo como don divino....o no

  Uno de los falsos mitos sobre liderazgo con los que conviene acabar lo antes posible es el que promueve la idea de que el liderazgo es un don divino o una habilidad innata que solo poseen unos pocos al nacer. Esta teoría, en la que todavía muchos creen, se lleva perpetuando desde tiempos inmemoriales, cuando las sociedades buscaban líderes físicamente fuertes, que encarnaran la valentía y pudiesen salir vencedores de cualquier batalla, ya fuese con fieras o tribus enemigas. Según la Universidad de Harvard, sólo alrededor del 30% de las cualidades asociadas al liderazgo puede ser consideradas innatas. El 70% restante se desarrollan con la práctica a lo largo del tiempo. Si trabajas en RRHH o si ocupas una posición de liderazgo, es fundamental que entiendas y promuevas la idea de que el liderazgo es situacional, y como tal, puede ser aprendido y ejercido por cualquiera, independientemente de su origen o circunstancias. Sólo así lograrás desarrollar una cultura de liderazgo orgánico...